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Sunday, January 21, 2018                   
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 .: Anecdotarios
  - El fin   - El modo de hacer la cama.
  - El niño que piensa en su padre.   - El que busca a HaShem.
  - El Rey   - El verdadero temor de D-s
  - La luz que fue ocultada   - La Verdad
  - Rabí Iaakov de Pshisje   - Encenderse uno mismo
  - Del Lado Izquierdo   - Servir a D-s
  - Cada cosa tiene su tiempo   - Servir a D-s
  - En la palabra   - La escalera
  - El milagro de Januca   - Anecdota Jasidica de Pesaj
  - La pena del Justo   - La cuenta de las plagas
  - El discurso del Rabí   - Preguntas y Respuestas
  - Saber la existencia del Creador.   - La santidad se adquiere al vivir con la gente.
  - Los paquetes de comida.   - La Tzedaká segura.
  - Lashón Hará   - El Secreto
  - La Hospitalidad de Lot   - ¿Qué es lo importante?
  - Palabras para pensar   - Anedocta
  - Soportar el dolor   - El pozo de Miriam
  - El nuevo cielo   - EN LA TIERRA
  - Sobre el Rabí de Kotzk   - El apetito del Tzadik
  - ¿Qué debemos aprender de las parteras hebreas de Egipto?   - Tu “Olam Haba” es ahora mucho mayor.
  - Un comentario que recibió la aprobación del Rabí de Kotz.   - Anecdotario Jasídico.
  - Todo el tiempo que la vela arda.   - Para ordeñar la vaca, también hay que agacharse.
  - La fuerza de la fe en la Creación.   - Aislamiento
  - ¿Quién es el rico, qué es el más pobre de los pobres?   - Lo más Importante
  - El Fin   -
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Una vela – fe sin límites.

Rabí Iosef Israel Horowitz, el Saba de Nobardok, era famoso por su fe completa en HaShem. En el libro “Tenua Hamusar”, leemos que como prueba de su gran fe, guardó durante decenas de años los restos de una vela.

Cuando vivió en la ciudad de Zushen, acostumbraba estudiar toda la noche a la luz de una vela y ocurrió que una noche se quedó sin velas, sin vacilar y a pesar de que era muy tarde, salió al bosque a buscar luz; después de unos minutos de camino tropezó con un hombre que hacía en sus manos una vela le explicó, y el hombre le entregó la vela. Este episodio le sirvió como señal de que no hay que desesperarse, ni perder la fe, bajo ninguna circunstancia y de la manera que tendremos fe, así nos responderá el Altísimo.

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